El Botox, ¿Cosa de machos? Los tratamientos no invasivos se ponen de moda en el sexo masculino. Ellos buscan reducir arrugas, líneas de expresión, bolsas y ojeras

Buscan alejarse cada vez más de las arruguitas y las ojeras. Hay un gran número de ejecutivos y empresarios que están muy interesados en lograr un aspecto fresco y natural. Las relaciones personales y laborales exigen una buena imagen y es por eso que ahora “ellos” también se animan a usar tratamientos que los ayuden a verse y sentirse mejor.

Una encuesta realizada en Estados Unidos por la Asociación Americana de Cirugía Plástica (ASAPS) reveló que durante el 2012 se realizaron aproximadamente 1 millón de procedimientos cosméticos quirúrgicos y no quirúrgicos en hombres, lo que representa un 10% sobre el total de las cirigías. De 1997 a la fecha, el porcentaje incrementó en un 106%.

 

Los resultados colocan nuevamente a la toxina botulínica tipo A y al relleno de ácido hialurónico como la primera elección del sexo masculino en lo que respecta a tratamientos no quirúrgicos. El “top five” de los procedimientos quirúrgicos fueron: la liposucción, la rinoplastia, la blefaroplastia (cirugía de párpados), la reducción de pecho y la otoplastía (cirugía de orejas).

 

El doctor Sergio Korzín, director de Lasermed Clínicas de Estética Medica, explica que en nuestro país las nuevas tendencias lograron romper la barrera al convertirlos en “usuarios pesados” de tratamientos, ya que representan el 25% da las consultas dermo/estéticas. En los próximos cinco años ocuparán aproximadamente el 40% del total del mercado.

 

El hombre actual vive más años y desea permanecer activo por más tiempo, esto lo hace consciente de que una apariencia fresca es sinónimo de vitalidad. “Por encima de cualquier paradigma obsoleto de masculinidad ahora buscan preservar la jovialidad de su rostro, y son cada vez más las consultas por tratamientos que mejoren su expresión facial”, comenta Korzín.

 

Tratamientos especializados

 

Los últimos avances en cosmética brindan hoy diferentes procedimientos que se adaptan a las necesidades y gustos de cada uno. Entre las alternativas más frecuentes están: el peeling, el rejuvenecimiento con láser, la aplicación de toxina botulínica tipo A y el ácido hialurónico.

 

“Los hombres de 20 a 45 años son el grupo que presta especial cuidado a su aspecto. Son los que más se animan a los tratamientos no invasivos o mínimamente invasivos. Poco a poco serán los mayores de 45 años los próximos a incorporarse a esta nueva tendencia”, explica Korzín.

 

El boom del Botox

 

La comodidad y la conveniencia del tratamiento con toxina botulínica tipo A(comumente llamada Botox) lo convirtió en una excelente opción estética para los hombres. Generalmente, el procedimiento toma alrededor de 10 minutos, lo que les permite a los pacientes programar citas durante el horario del almuerzo. Prácticamente, no existe período de recuperación luego de la aplicación, por eso la mayoría pueden regresar a su rutina normal de inmediato.

 

La toxina botulínica tipo A se aplica a través de micro-inyecciones directamente en el músculo responsable de la formación de la arruga. Causa su relajación temporal y brinda al rostro una apariencia más suave, rejuvenecida y saludable.

 

Cómo rellenar arruguitas

 

Por otra parte, existen los rellenos de ácido hialurónico que son ideales para remodelar formas y contornos del rostro, así como también para atenuar o “rellenar” las arrugas estáticas, es decir, las arrugas que se ven aún cuando el rostro está en reposo (sin gesticular).

 

El ácido hialurónico es una sustancia producida naturalmente por el organismo, presente principalmente en la piel. Su función es la de retener agua, aportar hidratación y dar volumen. Con el proceso de envejecimiento, esta sustancia se degrada y el organismo disminuye su capacidad de reponerla. El resultado es la pérdida de volumen, contorno y la aparición de arrugas estáticas que confieren al rostro una apariencia envejecida y cansada.

 

Se presenta en forma de gel altamente maleable y de fácil aplicación, que se inyecta directamente en la piel, por lo tanto, las molestias que pueden ocasionar son muy tolerables. De todos modos, algunas marcas traen en su formulación un anestésico local que favorece al paciente durante y después de la aplicación.

 

Pura vanidad masculina

 

En los últimos cinco años se notó un incremento del 70% en la demanda masculina de tratamientos no invasivos y mínimamente invasivos. Afirma que las tendencias modernas en el aspecto estético lograron romper esa barrera que frenaba la vanidad masculina, ya que ahora los hombres se interesan mucho más por su aspecto. “Ya quedó atrás el concepto de que la belleza y el cuidado sólo eran para las mujeres”.

 

Los resultados de los tratamientos estéticos faciales van de la mano con una adecuada aplicación. Por tal motivo, cuando se toma la decisión de realizar un tratamiento en el rostro se debe buscar un cirujano plástico, dermatólogo o médico especialista entrenado en la técnica de aplicación, capaz de lograr la eliminación de las arrugas sin cambiar la fisonomía de la cara ni los gestos naturales.

 

Fuente: Clarin

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